Scones con arándanos
Los scones son fáciles y prácticos de preparar, pero para lograr una corteza crujiente y un interior suave con una textura tierna, es importante no mezclar demasiado, ya que de lo contrario se formará gluten. Los scones bien hechos se elevan notablemente durante la cocción. Cuanto más se eleven, más suaves serán.
Ingredientes
Pasos
Mezclar la harina con bajo contenido de gluten con el azúcar, la sal y el polvo de hornear sin aluminio hasta que esté uniforme.
Cortar la mantequilla fría en trozos pequeños y agregarla.
Con un raspador de masa, dividir la mantequilla en trozos pequeños y mezclarla uniformemente con la harina.
Agregar la nata.
Doblar y mezclar con movimientos de corte. Evitar amasar para prevenir la formación de gluten.
Agregar solo la cantidad necesaria de nata hasta que se forme una masa cohesionada.
Agregar los arándanos picados. Picar facilita la integración en la masa. Incorporar los arándanos con movimientos de presión, evitando amasar.
Extender la masa en un rectángulo. Evitar que demasiados arándanos queden en la superficie, ya que podrían secarse al hornear.
Envolver la masa en papel film y refrigerar durante 1 hora. Enfriar ayuda a unir mejor los ingredientes.
Con un cortador de 5-6 cm de diámetro, dar forma a la masa. La masa debe tener un grosor de aproximadamente 1,6 cm.
Esta receta rinde aproximadamente 8-10 scones.
Precalentar el horno a 200°C y hornear los scones en la rejilla central durante unos 18 minutos, hasta que estén dorados.