Sabor mejorado: chiffon de café y Baileys (molde rectangular de 17‑18 cm con chimenea)
O(∩_∩)O~ Aquí va otra receta muy sencilla, porque el bizcocho chiffon es rápido y fácil de hacer. Hace poco compré una botella de 750 ml de Baileys para preparar unos pasteles de frutas por encargo. Como gran amante del Baileys, llevaba mucho tiempo queriendo hacer un chiffon de Baileys. Después de mirar en Xiachufang y Weibo, vi que casi todo el mundo recomienda combinar Baileys con café, así que vamos a ir un paso más allá. El Baileys de verdad le abre a tus papilas gustativas un mundo nuevo, es sencillamente irresistible. ———— Pequeña línea divisoria dulce ———— Receta de referencia de “加奶不加糖‑v”, enlace más abajo: 【Chiffon de café y Baileys – cómo hacerlo】 http://www.xiachufang.com/recipe/100362334/ Como no tengo cafetera, solo puedo usar café soluble puro. Y como me encanta el Baileys, aumenté la cantidad de Baileys, hice unos pequeños ajustes y lo escribí como receta propia. Esta receta es adecuada para un molde rectangular de 17 o 18 cm con chimenea. Personalmente, no recomiendo cambiar a la ligera entre molde con chimenea y molde redondo. Por supuesto que se puede, el chiffon es muy tolerante a errores, pero la textura es claramente diferente. Para pasteles sin relleno ni decoración, básicamente no uso molde redondo. Sobre el chiffon en molde con chimenea y el método de desmoldado a mano, véase aquí: 【Cómo desmoldar a mano un chiffon horneado en molde con chimenea】 http://www.xiachufang.com/recipe/101773712/
Ingredientes
Pasos
Preparación: (1) Separar claras y yemas. Es mejor poner el recipiente con las claras en el refrigerador o en el congelador. Si es posible, congelar; si el espacio del congelador no alcanza, al menos refrigerar. Cuanto más baja sea la temperatura, más estable será el merengue. (2) Disolver 5 g de café soluble puro sin azúcar en 40 g de agua caliente, dejar enfriar y reservar. (3) Tamizar la harina de repostería dos veces y reservar.
Como siempre, usar el método de “añadir las yemas al final”: Poner la mezcla de café y el Baileys en un bol, añadir el aceite vegetal y batir a mano hasta que esté completamente emulsionado y homogéneo.
Tamizar la harina de repostería en el bol y luego mezclar no en movimientos circulares, sino con movimientos rectos de vaivén hasta que la mezcla sea uniforme. En esta etapa, la masa sin yemas es bastante espesa; esto es normal, tras añadir las yemas la textura se volverá “estándar”.
Añadir todas las yemas de una vez y seguir mezclando en líneas rectas hasta que la masa esté lisa. Se puede ayudar girando ligeramente el bol con la mano izquierda en sentido antihorario.
La mezcla final de yemas es bastante fluida, por eso recomiendo a los principiantes aumentar la cantidad de harina de repostería a 85 g. Por puro capricho, tamicé de nuevo esta mezcla de yemas.
Añadir zumo de limón a las claras y batir todo el tiempo a baja velocidad. Agregar los 70 g de azúcar en tres tandas; yo los dividí en 30, 20 y 20 g. Batir hasta que se formen picos firmes pequeños.
Hoy probé un método nuevo: al batir las claras, mantener la batidora en posición vertical y fija, y con la mano izquierda girar el bol lentamente, muy lentamente, en sentido antihorario. Aunque así se tarda más en montar, el merengue resultante queda brillante y fino. En cuanto a la estabilidad, personalmente no noto gran diferencia respecto a mi método habitual, en el que muevo la batidora primero a alta y luego a baja velocidad.
Se puede ver que el merengue, incluso en el punto de picos firmes, sigue estando muy liso y brillante. Ahora viene mi rutina habitual de mezclado en tres pasos. Primero sacar 1/3 del merengue y añadirlo a la mezcla de yemas, mezclar en líneas rectas hasta que todo esté uniforme, rascando de vez en cuando el fondo del bol.
Luego sacar otro tercio del merengue y añadirlo a la masa del paso anterior. Con la espátula, mezclar con movimientos envolventes en forma de cruz, como cortando, hasta que todo esté bien integrado.
Por último, verter la masa del paso anterior en el bol con el tercio de merengue restante y seguir mezclando suavemente con movimientos envolventes en forma de cruz hasta que la mezcla sea homogénea.
La masa terminada es lisa y brillante y puede formar un pequeño montículo. Como hoy el merengue es algo diferente al de otras veces, la masa parece un pelín más fluida que de costumbre.
Verter en el molde.
Agitar ligeramente el molde para alisar la superficie.
Hornear. Meter en el horno precalentado a 170 °C y hornear durante 50 minutos.
Me encanta de verdad este “pelazo afro” en la parte de arriba del bizcocho.
¡Este es un nuevo horneado! Así se ve una vez completamente frío~
Desmoldar~
Suave y esponjoso, la textura es fantástica~ Lo más importante es este aroma tan especial; es mucho mejor que un simple chiffon de café.