Pastel marmoleado de plátano y nueces
Hola a todos, soy Yangyang. Hoy voy a enseñaros un pastel marmoleado de plátano y nueces al estilo taiwanés. Esta receta proviene de Taiwán y se ha ido perfeccionando y afinando con el tiempo. El bizcocho de plátano horneado queda suave y muy aromático, y con la incorporación de nueces, el plátano y los frutos secos se complementan a la perfección, tanto en textura como en valor nutritivo.
Ingredientes
Pasos
Preparar y pesar todos los ingredientes con antelación.
Preparar un cuenco limpio, añadir el azúcar fino y los plátanos descongelados y batir hasta que no queden trozos gruesos.
Añadir los huevos a la mezcla de plátano y mezclar hasta obtener una masa homogénea.
Añadir la leche y mezclar hasta que todo esté perfectamente uniforme.
Añadir la harina para pasteles y el bicarbonato sódico y mezclar con cuidado solo hasta que se integren justo por completo.
Cuando la masa esté uniforme, añadir el aceite de maíz e incorporarlo suavemente hasta que quede totalmente integrado.
La masa final del bizcocho de plátano debe quedar lisa y sin grumos.
Preparar dos moldes rectangulares, forrar el fondo con papel de horno y engrasar los bordes para que la masa no se pegue.
Repartir la masa de manera uniforme entre los dos moldes (unos 500 g de masa por molde).
Por último, espolvorear de manera uniforme la superficie de la masa con las nueces picadas y las pasas.
Precalentar el horno a 180 °C con calor arriba y abajo y hornear de 45 a 50 minutos. Según el dorado de la superficie, cubrir con papel de aluminio para evitar que se oscurezca demasiado o se queme.
Después del horneado, sacar los bizcochos del horno, desmoldarlos y dejar que se enfríen antes de servir. También podéis dejarlos enfriar por completo en el frigorífico para que reposen y desarrollen todo su aroma; así saben todavía mejor.