Panecillos de salchicha y cebolleta (súper esponjosos, realmente deliciosos)
Pan esponjoso y aireado con salchicha, cebolleta y salsa para ensalada en cada bocado. Un equilibrio perfecto entre dulce y salado, nada grasiento y con un aroma que perdura. Fotos de detalle actualizadas el 22 de febrero. Si no te gusta el pan demasiado dulce, puedes reducir 10 g de azúcar. El azúcar no solo aporta dulzor, también ayuda a la fermentación de la masa. ⚠️Pequeño recordatorio amistoso: estos panecillos de salchicha están en su mejor punto dentro de los 2 primeros días. El primer día la textura es perfecta y el segundo día sigue siendo muy buena. Como se trata de pan casero, sin conservantes, sin mejorantes panarios ni aromas artificiales, procura comerlo lo más fresco posible. 🌭✌ ⚠️En verano, cuando la temperatura ambiente supere los 27 ℃, utiliza ingredientes líquidos bien fríos para la masa (leche fría, huevos fríos). Ponlos en el frigorífico 15–30 minutos antes. Si la temperatura es demasiado alta, al amasarse puede iniciarse una fermentación prematura y afectar al desarrollo del gluten. En cambio, el tiempo cálido es ideal para la fermentación a temperatura ambiente. Las cantidades siguientes son para 8 panecillos pequeños 🌭
Ingredientes
Pasos
Pon todos los ingredientes en un bol excepto la mantequilla y amasa hasta que se integren bien.
Así queda la masa después del primer amasado.
Añade la mantequilla (ablandada a temperatura ambiente) y sigue amasando. ⚠️Si amasas a mano: justo después de incorporar la mantequilla la masa estará muy, muy pegajosa. Tras unos minutos de amasado, cuando la mantequilla se haya absorbido por completo, la masa se volverá lisa, suave y fácil de manejar. Yo uso una técnica de amasado “como frotar la ropa al lavar”, con la que el gluten se desarrolla muy rápido.
Amasa hasta obtener una masa lisa como esta. Después de añadir la mantequilla estuve amasando unos 10 minutos y la masa ya podía estirarse formando una membrana fina (no pasa nada si la prueba de la ventana no sale perfecta: el pan seguirá quedando riquísimo ✌).
⚠️En verano, deja fermentar a temperatura ambiente. [En invierno, usa un baño maría] Coloca el bol para la primera fermentación en una olla con agua tibia (el agua debe sentirse caliente, pero no quemar). En la foto ves la masa después de fermentar. ⚠️Lo importante es que la masa aumente hasta aproximadamente el doble de su volumen. Sumerge un dedo en harina y húndelo hasta el fondo; si el agujero no se cierra, la masa está lista. En mi caso tardó unos 60 minutos (solo como referencia; ajústalo según la estación y la temperatura ambiente). Con frío la fermentación tarda más, con calor menos.
Saca la masa y desgasifícala presionando suavemente varias veces para expulsar el aire. Divídela en 8 porciones iguales de unos 65 g cada una. Cubre con film transparente y deja reposar 10 minutos.
Prepara el relleno: corta las salchichas en cubitos, pica finamente las cebolletas y ten lista la salsa dulce para ensalada.
Estira cada porción de masa en forma ovalada.
Espolvorea con los trocitos de salchicha y enrolla de abajo hacia arriba.
Coloca los panecillos formados en cápsulas de papel y mételos en el horno para la segunda fermentación. Pon una bandeja con agua caliente en la rejilla inferior (cambia el agua una vez para que siga caliente) para aumentar la humedad y favorecer la fermentación. Deja fermentar hasta que alcancen aproximadamente 1,5 veces su tamaño original. Con frío tarda unos 60 minutos.
Así se ven los panecillos después de la segunda fermentación.
Precalienta el horno a 180 ℃ durante 10 minutos. Pinta los panecillos con un poco de huevo batido, reparte por encima trocitos de salchicha, echa la salsa para ensalada y, por último, espolvorea con cebolleta. Hornéalos en el horno precalentado, en la parte baja-media, a 180 ℃ durante unos 18 minutos. Si quieres que se doren más, prolonga unos minutos el tiempo de horneado.
🍞Panecillos de salchicha preciosos recién salidos del horno ~ recién hechos, súper esponjosos; lo mejor es disfrutarlos el mismo día 😋
Crujientes por fuera, suaves y tiernos por dentro: la textura es tan rica y agradable como parece.