Bollitos pequeños con arándanos rojos y pasas
Aromáticos y esponjosos, simplemente para dejar huella
Ingredientes
Pasos
Para la masa: Poner todos los ingredientes excepto la mantequilla en la panificadora y amasar hasta obtener una masa lisa (mantener separados la sal y el azúcar, e incorporar la levadura a la harina). Añadir la mantequilla y seguir amasando hasta que el gluten se haya desarrollado por completo. Dejar levar en un lugar cálido.
Mientras la masa leva, preparar la crema pastelera: 1) Añadir el azúcar al huevo batido y mezclar bien. 2) Tamizar el almidón de maíz encima y mezclar hasta que quede homogéneo. 3) Llevar la leche a ebullición en un cazo. 4) Verter poco a poco la leche hirviendo sobre la mezcla de huevo y almidón, removiendo constantemente. 5) Una vez bien mezclado, volver a poner todo en el cazo y cocer a fuego lento, sin dejar de remover, hasta que la crema espese. Retirar del fuego y reservar.
Dejar levar la masa hasta que, al presionarla con un dedo enharinado, quede una hendidura que no rebota ni se hunde: ha terminado el primer levado.
Desgasar suavemente la masa levada y estirarla hasta formar un rectángulo. Untar con la crema pastelera y espolvorear con los arándanos rojos secos y las pasas. Dejar libre una franja de unos 2 cm en el borde opuesto y estirarla un poco más fina (enjuagar antes los arándanos y las pasas y secarlos muy bien con papel de cocina).
Enrollar la masa con cuidado y sellar bien la unión.
Dividir con una rasqueta la masa en 6 porciones del mismo tamaño.
Formar cada porción groseramente en bola, colocarla sobre una bandeja de horno y aplastarla ligeramente con la mano.
Dejar levar en un lugar cálido hasta que el volumen se haya duplicado. Pintar la superficie y los lados con huevo batido y espolvorear con el crumble.
Hornear en el horno precalentado a 175°C durante unos 20 minutos. Si la superficie ya está dorada y bonita, cubrir a tiempo con papel de aluminio para que no se tueste en exceso.
Sacar del horno los bollitos aromáticos y esponjosos. Dejar enfriar un poco hasta que estén tibios al tacto y luego guardarlos en un recipiente hermético.
Son bonitos y deliciosos.