Pastel de judía mungo
Con la llegada del verano comienza la temporada ideal para el pastel de judía mungo. Las judías mungo son ricas en nutrientes y son una legumbre con un alto valor económico y nutricional. Ayudan a disipar el calor veraniego y a reponer la energía, refrescan y desintoxican el organismo, alivian el dolor de garganta y calman la sed. Pueden prevenir los golpes de calor y también ayudar en el tratamiento de intoxicaciones alimentarias. Su textura fina y refrescante hace que el pastel de judía mungo resulte irresistible.
Ingredientes
Pasos
1. Lavar las judías mungo y dejarlas en remojo toda la noche. Desechar el agua de remojo y volver a enjuagar. Añadir agua hasta que quede aproximadamente al mismo nivel que las judías y cocer al vapor sobre agua hirviendo durante unos 20 minutos.
2. Aplastar ligeramente las judías mungo cocidas con la mano hasta obtener pequeños gránulos sueltos.
3. Pasar las judías mungo por un colador. Solo después de este tamizado el pastel de judía mungo adquiere una textura muy suave que se deshace en la boca.
4. Poner las judías mungo tamizadas en una sartén antiadherente, añadir el azúcar y tostar a fuego lento, removiendo constantemente.
5. Seguir tostando hasta que la mezcla empiece a unirse y el azúcar se haya disuelto en su mayor parte; entonces añadir la mantequilla y continuar tostando mientras se remueve.
6. Continuar tostando hasta que la pasta de judía mungo no se pegue ni a la espátula ni a la sartén. Sacar una pequeña porción y formar una bolita; si no se pega a las manos, está lista. Apagar el fuego, tapar con una tapa y dejar que se enfríe ligeramente.
7. Cuando ya no esté demasiado caliente al tacto, extender film transparente sobre la superficie de trabajo, ponerse guantes desechables, sacar la pasta de judía mungo y formarla en un cilindro largo.
8. Dividir la pasta de judía mungo en porciones de 35 g cada una y cubrirlas con film transparente.
9. Tomar una porción, darle forma de bola lisa y colocarla sobre la superficie de trabajo.
10. Colocar el molde sobre la bola de pasta de judía mungo y presionar hacia abajo de manera uniforme para darle la forma deseada.
11. Desmoldar y colocar los pastelitos en un recipiente hermético. Enfriar antes de consumir para que la textura mejore y la sensación en boca recuerde a la del helado.